Ilumina el rincon de donde tu encuentras, iluminala con Dios.
Dios siempre llega en el momento justo.
Llévale al Señor Jesús, tus sueños destrozados, y Él los volverá a restaurar.
Tu puedes realizar más en una hora con Dios, que en toda una vida sin Él.
Quien a Dios tiene, nada le falta. Sólo Dios basta.